Cómo hacer un presupuesto de limpieza que el cliente acepte
Actualizado el 25 de julio de 2026

Hay una forma rápida de perder un trabajo: contestar "¿cuánto cuesta?" con un número, al instante, sin saber nada de la casa. O tiras alto y el cliente desaparece, o tiras bajo y pasas seis horas en una casa que presupuestaste en tres.
Esta guía trata de los cinco minutos antes del número.
Las preguntas que haces antes
Nunca des un precio sin saber estas cinco cosas:
- Cuántas recámaras y cuántos baños. El baño es lo que más trabajo da. Dos casas del mismo tamaño con uno y con tres baños son servicios distintos.
- ¿Es la primera limpieza o va a ser recurrente? La primera siempre tarda más. Una casa que nadie limpia hace meses puede llevar el doble.
- Cada cuánto. Semanal, cada quince días, mensual o una sola vez. Mientras más espaciado, más suciedad acumulada y más tiempo.
- ¿Hay mascota? El pelo de perro y de gato cambia el tiempo de aspiradora en serio.
- Qué espera la persona que esté incluido. Aquí aparecen las sorpresas: el horno por dentro, el refrigerador por dentro, ventanas, lavar ropa.
Si puedes ver la casa antes, mejor. Si no, pide fotos de la cocina y de los baños por WhatsApp. Treinta segundos de foto valen más que cualquier descripción.
Un ejemplo real, de principio a fin
Una clienta escribe: "Hi! How much for cleaning my house?"
Mal: "$150."
Bien: primero las preguntas. Digamos que las respuestas son: 3 recámaras, 2 baños, primera limpieza, luego cada quince días, un perro, quiere el horno por dentro.
Ahora sí tienes un servicio que presupuestar, y tiene dos partes: la primera limpieza (más pesada) y la recurrente. Presupuesta las dos — eso es lo que cierra un cliente de largo plazo en vez de un trabajo suelto:
First deep cleaning — 3 bed / 2 bath, includes inside oven — $260
Every 2 weeks after that — 3 bed / 2 bath — $150
Includes: all rooms dusted and vacuumed, floors mopped, kitchen counters and sink, 2 bathrooms fully cleaned, trash out. Not included: inside fridge, windows, laundry, garage. Happy to add any of these.
Fíjate en lo que hace ese presupuesto: muestra que la primera es más cara y explica por qué, da un precio recurrente que se siente como un alivio después del primer número, y deja por escrito lo que no incluye.
La parte que evita el 90% de los problemas: "no incluye"
La mayor fuente de pleitos en limpieza no es el precio. Es la expectativa.
El cliente cree que "limpieza de la casa" incluye lavar los trastes de tres días, doblar la ropa y limpiar el garage. Tú crees que no. Nadie lo dijo, y al final del servicio alguien queda molesto.
Escribir "not included" parece un detalle y es la línea más valiosa del documento. No es ser difícil — es evitar la conversación incómoda. Y muchas veces se convierte en venta: la persona lee "inside fridge — not included" y contesta "ah, sí inclúyelo, ¿cuánto queda?".
¿Por hora o por servicio?
Por servicio (flat rate) te conviene más en la mayoría de los casos. El cliente sabe exactamente cuánto va a pagar, y conforme te haces más rápida ganas más por hora — no menos.
Por hora tiene sentido en dos casos: la primera limpieza de una casa muy descuidada, cuando es imposible calcular; y los servicios de organización, que no tienen un final definido.
Cuidado con la trampa de cobrar por hora siendo buena en lo que haces: mientras más experiencia tienes, más rápido terminas, y menos cobras. Cobrar por servicio lo resuelve.
Cómo mandarlo
- El mismo día de la plática. Un presupuesto que tarda dos días pierde contra quien contestó en dos horas. En servicio residencial, la rapidez le gana al precio con frecuencia.
- Por escrito, siempre. Aunque sea un mensaje bien ordenado. Lo verbal se convierte en "yo entendí que eran $120".
- Con vigencia. "Este presupuesto es válido por 30 días" es normal y te protege cuando la persona regresa seis meses después.
- Con el siguiente paso claro. Termina con una pregunta fácil de contestar: "¿Te aparto el martes a las 9?" — mucho mejor que "me avisas".
Cuando el cliente dice que está caro
No bajes el precio al instante. Bajarlo rápido dice que el primer número era inventado.
En vez de eso, quítale cosas al servicio:
Te lo puedo dejar en $130 sin el horno y sin las recámaras de visitas, que siempre están cerradas. ¿Así te late?
Mantienes tu valor por hora y le das a la persona la decisión. La mitad de las veces contesta que prefiere el servicio completo.
Y existe el cliente que solo quiere lo más barato. Ese no es tu cliente — se va el mes que alguien cobre $10 menos.
Checklist antes de darle enviar
- ¿Preguntaste recámaras, baños, frecuencia, mascota y extras?
- ¿Separaste primera limpieza de recurrente?
- ¿Escribiste lo que no incluye?
- ¿Pusiste cómo se paga y cuándo?
- ¿Terminaste con una pregunta que se pueda contestar con "sí"?
Si las cinco están marcadas, tu presupuesto ya está mejor que el de la mayoría de tu competencia — y no vas a tener que discutir nada al final del servicio.