Impuestos trabajando por tu cuenta en Estados Unidos: lo básico
Actualizado el 25 de julio de 2026

Antes que nada, tómalo en serio: esta guía existe para que entiendas las palabras y sepas qué preguntar. No es asesoría fiscal. Los números y las reglas cambian de año en año y de estado a estado, y tu situación es tuya. Siéntate con un contador antes de decidir cualquier cosa.
Dicho eso, hay cuatro ideas que, si las entiendes, ya te ponen adelante de la mayoría.
1. Hay un impuesto que el empleado no ve
Quien trabaja con nómina divide con el patrón la contribución de Social Security y Medicare: la mitad sale del sueldo, la otra mitad la paga el patrón. La persona ni se entera de la segunda mitad.
Trabajando por tu cuenta, tú eres las dos mitades. Eso se llama self-employment tax, y la tasa es de 15.3% sobre la ganancia neta.
Ojo: es 15.3% además del impuesto sobre la renta, no en lugar de él. Justo por eso mucha gente se lleva el susto en su primera declaración — hizo la cuenta pensando solo en el impuesto sobre la renta.
2. "Ganancia neta" no es todo lo que entró
Buena noticia después del susto: pagas sobre lo que quedó, no sobre lo que entró.
Si recibiste $50,000 en el año y tuviste $8,000 de gastos legítimos del trabajo, el impuesto cae sobre $42,000. Cada gasto que no anotes es dinero por el que pagas impuesto sin necesidad.
Gastos comunes en limpieza:
- Productos, trapos, bolsas, guantes
- Aspiradora, trapeador, equipo
- Kilometraje entre servicios (ya vamos a eso)
- La parte del celular que usas para trabajar
- Seguro del negocio
- Comisiones de apps y de terminal de tarjeta
- Uniforme con el nombre de tu negocio
3. La deducción que casi todos pierden: el carro
Esta es la más grande. Quien limpia maneja mucho, y casi nadie lo anota.
El IRS permite deducir las millas manejadas por trabajo — y lo que cuenta es el viaje de un cliente a otro, más las idas a la tienda por material. El trayecto de tu casa al primer cliente y del último cliente a tu casa normalmente no cuenta: eso se considera traslado personal.
La tarifa por milla cambia cada año, así que no te aprendas un número: busca la standard mileage rate del año o pregúntale al contador.
Lo que importa es el hábito: anota el kilometraje el mismo día. Una app de millas lo hace sola; una libreta en la guantera también sirve. Sin registro, la deducción no existe — y suele valer más que todos los productos de limpieza del año juntos.
4. El impuesto se paga cuatro veces al año, no una
Esta es la sorpresa que más duele.
Al empleado le descuentan el impuesto en cada pago. El independiente no tiene a nadie descontándole — así que el IRS espera que pagues por tu cuenta, a lo largo del año, en cuatro parcialidades estimadas, normalmente en abril, junio, septiembre y enero.
Quien no paga durante el año puede llevarse una multa por atraso, aunque pague todo en el abril siguiente. No es castigo por deber — es por no haber pagado en el camino.
La regla práctica que salva: aparta un porcentaje de cada pago que entra, en una cuenta separada, el mismo día que entra. Mucha gente usa entre 25% y 30% como punto de partida. Es un estimado, no una regla — el número correcto para ti sale de la plática con el contador. Pero apartar de más es un problema mucho mejor que apartar de menos.
Los papeles que van a aparecer
- 1099-NEC — lo manda una empresa que te pagó a partir de cierto monto en el año. Un cliente persona física normalmente no lo manda.
- 1099-K — lo mandan las apps de pago y las terminales cuando pasas ciertos límites. Esos límites han cambiado varias veces en los últimos años — no le creas a una publicación vieja, pregunta cuál aplica.
- Schedule C — el anexo de tu declaración personal donde entran los ingresos y los gastos del negocio.
Y lo principal: declaras aunque no te llegue ningún papel. Que no llegue un 1099 no significa que el ingreso no exista. Quien lleva tu registro eres tú.
¿Vale la pena pagar un contador?
Para casi todos, sí — y antes de lo que la gente cree.
Una declaración de independiente sencilla suele costar bastante menos que una sola deducción olvidada. Y la primera plática es la que más rinde: ahí descubres qué puedes deducir en tu caso, cuánto apartar, y si te toca pagar trimestral.
Busca a alguien que ya atienda a independientes de servicio. Y si prefieres hablar español o portugués, búscalo así — entender bien la conversación vale más que ahorrarte $50.
Qué hacer esta semana
- Abrir una cuenta separada solo para el trabajo. Es el cambio más simple y el que más ayuda.
- Empezar a anotar el kilometraje hoy, no en enero.
- Guardar recibos del material. Una foto en el celular ya sirve.
- Apartar un porcentaje de cada pago en cuanto entra.
- Agendar una plática con un contador antes de fin de año — no en abril, cuando todos están saturados.